MURO DE CARGA

Un muro de carga es, junto a pilares, vigas y forjados, un elemento estructural. Y de él depende la estabilidad del edificio entero y por esa razón su manipulación debe controlarse.

Un tabique, sin embargo, es un elemento de distribución y sin riesgo de colapso cuando se prescinde de él.

MURO DE CARGA Y TABIQUE ¿CÓMO DISTINGUIRLOS?

Aunque la valoración de un profesional es imprescindible, para simplificar y ver rápido qué podremos tocar y qué no, puedes seguir esta regla:

– Si el muro tiene unos 40-50 centímetros de ancho, es altamente posible que sea un muro de carga.

– Si su grosor es menor de 10 cm, es muy probable que no sea portante.

Pero, ¿Qué pasa con las medidas intermedias? Por ejemplo, puedes analizar la estructura en global e intentar entender en qué puntos apoya el forjado.

¿DERRIBAR TABIQUES?

Si reformas una vivienda antigua y decides tirar algunos tabiques ganarás espacio, iluminación y ventilación. Los espacios diáfanos son más versátiles. Pero, ¿Cuándo podemos tirar paredes sin miedo?

Si lo que derribas es un tabique, al no ser parte de la estructura portante, no habrá  ningún tipo de riesgo… Aunque no siempre es así y por eso en necesario contar con una valoración profesional:  en edificios antiguos, en lo que con el paso del tiempo la estructura se ha asentado, ocurre a veces que algunos de los tabiques se ha convertido en pared portantes para compensar el agotamiento de otros elementos estructurales.

¿CUÁNDO SE PUEDE AGUJEREAR UN MURO DE CARGA?

Aunque un muro de carga no puede derribarse al ser parte de la estructura portante, contrariamente a lo que mucha gente piensa, sí pueden realizarse huecos en él. Para ello es esencial que un técnico valore su estado y si es técnicamente posible. Algunas de las recomendaciones son:

– Para abrir un hueco en un muro de carga lo mejor es hacerlo lo más cerca posible de un apoyo perpendicular.

– Abrir un hueco en medio del muro portante es mucho más arriesgado ya que es el punto más débil.

– Si pretendes abrir huecos mayores de 1,5 metros de ancho la obra deja de ser sencilla. Ese es el límite para una intervención asequible.  

– La técnica más habitual para abrir huecos en muros de carga consiste en el apeo de los forjados que apoyan en el muro, normalmente con perfilería metálica que resista las cargas y las transmita a los extremos. Después se procede a la demolición del tramo de muro y a la retirada de los apeos.

– Es conveniente realizar el hueco con un sistema de perforación que no transmita vibraciones al sistema estructural.

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